El contrato que enfrenta a Ariadna con su representante

JFuente: ELHERALDO.CO | 28 DE FEBRERO DE 2016

La agencia Grupo4 dice que el acuerdo llega a julio de 2016, y la virreina universal alega que ya expiró. EL HERALDO tuvo acceso al documento de la polémica. El 2 de julio de 2013, en Bogotá, Carolina Castro de Bergerot, una de las dueñas de la agencia Grupo4, firmaba a una de las caras más reconocidas del modelaje nacional. Ariadna María Gutiérrez Arévalo, nacida en Sincelejo, Sucre, y con cédula de ciudadanía expedida en Barranquilla, estampaba su rúbrica y huella en un documento de ocho páginas que significa su contrato de representación artística.

Son esas ocho páginas de las que Ariadna se queja. Las que, en sus palabras, tienen “secuestrado” su “futuro profesional”, y que, según publicó ella misma en su cuenta de Facebook, solo fueron válidas “hasta antes de entrar al Concurso Nacional de Belleza”. Sin embargo, la agencia de modelaje ha refutado estas afirmaciones al sacar a relucir la exclusividad que Gutiérrez firmó con ellos.

Ariadna tenía 19 años cuando grabó su nombre con su puño y letra en el contrato, y estaba apenas a unos días de ser oficializada como la nueva Señorita Sucre 2013-2014. Un título que retuvo por más de un año, pues, finalmente, Gutiérrez no participó en esta edición del Concurso Nacional de Belleza –que terminaría ganando la barranquillera Paulina Vega–, decisión que tomó por “motivos personales”.

La prensa nacional y los aficionados al certamen de belleza especularon inmediatamente sobre la verdadera razón de la sincelejana para posponer su candidatura, y mucho se dijo de los contratos publicitarios, posible motivo de su aplazamiento.

Ese mismo año, precisamente, Ariadna se convirtió en la imagen oficial del Cali Exposhow, el evento de moda, salud y belleza más importante del país. Ya su hoja de vida como modelo exhibía participaciones en Plataforma K, Colombiamoda, Feria del Cuero, Ixelmoda, entre otras ferias del sector. Sus notables participaciones en dichos eventos la llevaron a estar nominada a los premios Cromos de la moda como Mejor modelo, en 2012, y a ser nombrada Modelo revelación por la revista Elenco en 2011.

Desde los 17 años, Ariadna se dedica al modelaje. Su carrera (ver recuadro) la catapultó como una de las favoritas al Concurso Nacional de Belleza, al que llegó, finalmente, en 2014. Desde entonces, y luego de ser coronada como Señorita Colombia, ha sido imagen de marcas como Mr. Tea y Jolie de Vogue, pero estos bajo el acuerdo pactado con el CNB.

Desde entonces, la sucreña no ha protagonizado campañas publicitarias para terceros como independiente, pues, luego del error de Steve Harvey al anunciarla como Miss Universo en un episodio para el olvido, Gutiérrez decidió ser representada por Latin WE, una agencia que maneja a importantes rostros del entretenimiento hispanoamericano, fundada en 1994 por Luis Balaguer y la mismísima Sofía Vergara. Es este hecho el que la imposibilita para firmar con cualquier firma que la pretenda como imagen, pues los derechos exclusivos de su representación recaen en Grupo4, que ha hecho público, a través de la firma De la Espriella Lawyers Enterprise, encontrarse dispuesto a llegar a “acuerdos contractuales que permitan la representación de la señorita Ariadna con terceras personas”.

El contrato. En 12 cláusulas está escrito el acuerdo entre Ariadna Gutiérrez y Grupo4 Management & Events S.A.S., la agencia liderada por Carolina Castro y que, según la hoy virreina universal, la tiene “secuestrada laboralmente”.

Entre las consideraciones generales del mismo se especifica que el representado –en este caso Gutiérrez– se declara libre de todo compromiso u obligación que pueda limitar, restringir o impedirle el cumplimiento de los pactos y estipulaciones establecidos en él, y se define que las actividades del entretenimiento suscritas a dicho documento son “modelaje; presentación, conducción y/o aparición en programas o radios de clase y televisión; interpretación o ejecución de obras musicales y promoción de marcas, productos o servicios”.

En la primera cláusula, que se refiere al objeto del contrato, Ariadna contrata los servicios de Grupo4 para que este realice “sus mejores esfuerzos” en la promoción y comercialización de su imagen y la represente. Asimismo, subraya el carácter exclusivo que tendrá la agencia en las conversaciones, ofertas, negociaciones y contratos con terceros.

Un parágrafo primero se añade a esta cláusula, y en él se expresa que la sucreña otorga “poder amplio y suficiente” a Grupo4 durante la vigencia de este contrato. De esta manera, la reina faculta de “manera irrevocable” a la agencia para realizar o celebrar los actos o contratos que crea convenientes, tanto en Colombia como en el exterior.

Si bien ya se ha hablado de exclusividad desde esta primera disposición, la segunda cláusula reafirma este atributo en el acuerdo y, en ella, la modelo se compromete a no otorgar poderes ni a celebrar actos, negocios o contratos con terceros que tengan por objeto o como efecto su representación en las actividades anteriormente mencionadas.

La tercera cláusula refrenda las obligaciones de las partes del contrato, mientras que la cuarta obedece a las contraprestaciones económicas, en la cual se especifica que Grupo4 tendrá derecho a recibir el 20% de los valores pactados facturados a los clientes por concepto del trabajo de Ariadna. “El 100% sobre el que se calculará la contraprestación antes pactada corresponderá al valor acordado con cada cliente (…) descontando de este valor los impuestos y retenciones de acuerdo con la normatividad vigente”, se lee en el documento.

Asimismo, se pacta que la agencia entregará a la modelo las sumas que les correspondan de su trabajo dentro de los diez días hábiles siguientes a la fecha en que Grupo4 reciba de los clientes las sumas o bienes respectivos.

El quinto punto acordado es el de la vigencia, en el que se deja claro que el contrato entra en vigor el día de la firma del mismo y se extenderá por un término de tres años contado a partir de la fecha. Es decir, el contrato, firmado el 2 de julio de 2013, irá hasta el 2 de julio de 2016. Un parágrafo se añade en esta cláusula para anotar que el acuerdo “se prorrogará de forma automática por el término inicialmente pactado, salvo que al término de la vigencia del presente contrato alguna de las partes notifique a la otra su decisión de no prorrogarlo con por lo menos 90 días de anticipación al día en que termine el plazo inicial o cualquiera de las prórrogas”.

Modificaciones. Al ser admitida Ariadna Gutiérrez para representar al departamento de Sucre en el Concurso Nacional de Belleza en el certamen de 2014, al contrato de representación artística firmado por la modelo y Grupo4 se suscribió un otrosí, que estipula la interrupción del acuerdo a partir del 11 de agosto de 2014 y hasta el 17 de noviembre del mismo año, mientras Ariadna participaba en el reinado.

Un parágrafo se añadía a esta consideración, que acordaba mantener la interrupción del contrato hasta el 15 de febrero de 2016 en caso de que Gutiérrez fuese elegida reina o virreina en el certamen nacional, como finalmente ocurrió. Si hubiera sido elegida Miss Universo, Ariadna mantendría la suspensión del contrato por un término de dos años, contados desde el 11 de agosto de 2014. Como esto último no sucedió, el contrato debió reanudarse el pasado 16 de febrero.

En ese otrosí se aclara, además, que Grupo4, durante el tiempo de participación de Ariadna en el certamen, se comprometía a no participar ni intervenir en las actividades del Concurso Nacional de Belleza mientras la sucreña estuviera vinculada al mismo. Agrega que, en caso de existir contratos celebrados con terceros para la prestación de servicios de la sucreña, estos se interrumpirían durante el tiempo señalado. Asimismo, que durante este mismo tiempo, terceros no podían usar la imagen de Ariadna en la promoción de ningún servicio, bien o marca. Grupo4 tampoco podría cobrar comisiones ni premios a favor en caso de que la modelo resultara Señorita Colombia, título que finalmente alcanzó.

También se aclara que ni la agencia ni ningún tercero podía usar la imagen de la sincelejana durante el plazo de interrupción, de tal forma que estos riñeran con las obligaciones de la llamada ‘Diosa de la Sabana’ en razón de los títulos adquiridos.

¿Se pospone o se mantiene?. El abogado Abelardo De la Espriella, quien representa a Grupo4, puntualiza que la fecha de terminación del contrato se mantiene intacta pese a la interrupción que este haya podido sufrir. Según el abogado laboral Joel Mendoza, “los contratos nunca van más allá de las fechas de vigencia”. Es decir, las interrupciones sufridas no alteran su continuidad, por lo tanto el contrato de Ariadna Gutiérrez mantendría su fecha de vigencia: el 2 de julio de 2016.

Mendoza aclara que el único caso para que exista una prórroga es alguna cláusula que lo especifique –en este caso hay una, pero Gutiérrez tiene 90 días hasta la terminación para comunicar que quiere acabarlo, y está en los tiempos aún–, o bien, un motivo como el embarazo, que impide que se le dé fin al acuerdo.

El experto señala que, en el caso de Ariadna, “si ella quiere terminar el contrato antes, debe indemnizar a la firma”.