Las propuestas de Abelardo de la Espriella para reformar la justicia

FUENTE: 360RADIO.COM.CO | 13 DE DICIEMBRE DE 2017

De la Espriella, uno de los abogados más reconocidos del país, le contó a 360 su visión de país, además de proponer lo que para él son los cambios que debería tener la justicia colombiana.

360 Radio: ¿Cómo ve al país hoy?

Abelardo de la Espriella: El país está muy mal, la República se ha salido de los cauces institucionales, la crisis democrática y social ha adquirido dimensiones bíblicas por cuenta de un Gobierno débil, tolerante con el terrorismo, desconectado de la realidad y de los problemas que padece el pueblo colombiano. Hoy Colombia vive una muy oscura noche que yo espero que termine o cese, como lo dice nuestro himno, el próximo 8 de agosto cuando los colombianos habremos de elegir un nuevo Gobierno, y debemos tener claro que lo que le conviene al país es un Gobierno de ideas de centro derecha.

Votar por la izquierda, por los amigos de las Farc, por aquellos que patrocinaron un proceso en el que se entregaron los cimientos institucionales a un grupo terrorista, y en el que se arrodilló la democracia ante el terror, son candidatos que le van a abrir la puerta a una ideología y forma de gobierno socialista que, en definitiva, es un modelo político y social fracasado en todo el mundo.

360: Usted es claro en el asunto de la transición que se debería hacer y algunos candidatos presidenciales creen que la Asamblea Nacional Constituyente es necesaria, otros creen que no.

A.E.: Lo primero que quiero señalar es que en definitiva estamos muy mal, a nivel de seguridad, educación, justicia, agrícola, industrial y económico, con una desaceleración que es la más grande en la última década. La devaluación del peso es palpable, las empresas empiezan a cerrar sus factorías, la inversión extranjera huye con pavor de Colombia porque no hay seguridad jurídica.

Evidentemente todas esas circunstancias adversas que hoy vive Colombia, que en palabras del doctor Álvaro Gómez, habría que hacer un acuerdo sobre lo fundamental, definir qué es lo que está mal, pero sin duda el mecanismo idóneo jurídico para hacer las reformas es una Asamblea Constituyente, por una razón elemental: el Congreso de la República de Colombia es genuflexo, mediocre y pusilánime, por supuesto con algunas honrosas excepciones.

Colombia es un país que está sumido en una desgracia inimaginable, y esa desgracia no solamente implica un cambio de Gobierno sino también un cambio de estructura de poder y ciertos órganos de las distintas ramas que hoy están contaminadas, y que solamente se puede cambiar a través de una reforma profunda de la mano de una Asamblea Constituyente en la que no puedan aspirar parientes de políticos, en la que haya una estricta regulación en las campañas, y quien aspire sea una persona de reconocida trayectoria en el mundo académico, social y jurídico. Personas que estén descontaminadas, de otra manera no hay forma.

360: Cuando hablamos de Constituyente la gente dice que se trata de arrancar de cero, ¿debemos intentar copiar modelos de otros países?

A.E.: El problema en Colombia es más cultural que de leyes, porque la gente está enseñada a no respetar la ley. Hay que hacer un esfuerzo por cambiar esa visión, porque al final lo que nos hace iguales es la ley, que al final del día hay que llegarle con la acción del estado a los más necesitados y proteger a todos los ciudadanos en su honra y bienes.

Yo tengo unas propuestas muy claras para esas reformas a la justicia, porque me parece que este es un país de mucha verborrea y habladuría y pocas ideas concretas.

Lo importante es hacer una reforma para que la justicia sea asequible para el ciudadano de a pie, me parece importante que haya una edad mínima para ocupar un puesto en las altas cortes, unos 60 años es el ideal, porque llega mucha gente joven a catapultarse a través de sus fallos a otras posiciones políticas.

Fortalecer el programa de protección a víctimas y testigos, y aumentar en planta la policía judicial, porque hoy tenemos a un policía judicial, llámese CTI, Dijin o cualquier otro funcionario, atendiendo 200 o 300 procesos cada uno, y así no hay nadie que pueda impulsar una investigación con esa carga laboral.

Me parece fundamental un sistema de juzgamiento para los aforados constitucionales, no puede ser la comisión de acusaciones, necesitamos una corte seria, que procese a los altos funcionarios del Estado, porque como no tienen ni Dios ni ley, hacen lo que les da la gana, y en una democracia no puede haber funcionarios por encima de la ley.

Eliminación de las funciones electorales de las altas cortes, eso prostituyó la justicia y hay que acabarlo. Mejorar los sueldos para los funcionarios judiciales, hoy se ganan una miseria. Celeridad en los procesos administrativos y civiles, una justicia tardía es una injusticia segura.

Prohibición para aspirar a cargos de elección popular por parte de funcionarios judiciales hasta de cinco años, no puede ser que un magistrado salga a hacerse elegir popularmente.

Una jurisdicción especial de tutela, solo jueces que conozcan de ella. Creo que la tutela es una de las grandes conquistas de la democracia colombiana y es de lo más importante de la constitución del 91. Otra cosa importante, atenerse a la letra de la ley, aquí con ese cuento de la interpretación se ha cometido toda suerte de injusticias.

Hay que regular las pruebas testimoniales, son demasiados procesos fallados con base en testimonios, es el único país del mundo donde ocurre eso. Faltas disciplinarias para los funcionarios que comenten los fallos, no tienen porqué salir a los medios a dar declaraciones de nada, filtrando decisiones judiciales.

Todo esto me parece fundamental para lograr seguridad jurídica y que las mejores personas lleguen a esos puestos que son tan importantes y trascendentales para el normal desarrollo de una democracia.

360: Hoy están asustados los empresarios de todos los tamaños y muchos colombianos por el asunto de la JEP

A.E.: La JEP es una monstruosidad, un tribunal de la venganza, estalinista. La izquierda radical, a lo largo de la historia ha cooptado el aparato judicial para procesar y encarcelar a sus enemigos.

Desde la Rusia de Stalin, pasando por la China de Mao, la Cuba de los Castro y la Venezuela de los tiranos Chávez y Maduro, han cooptado los aparatos judiciales para encarcelar a todas las voces disidentes. Las Farc saben que el verdadero poder está en la administración de justicia y quieren a través de ese tribunal miserable y diabólico, procesar a todos aquellos que hemos pensado diferente, y que los hemos combatido por la vía democrática.

Yo le auguro un final terrible a la JEP, porque también lo que hay que hacer en la reforma a la justicia es tumbarla. Afortunadamente se aproximan las elecciones y allí el pueblo debe tener perfectamente claro que si elige un Gobierno de izquierda que le haga juego a la guerrilla, abre las puertas a que las Farc se apoderen del Estado y ejecuten su venganza. Por eso hay que votar por un candidato de centro derecha que habrá de comprometerse a reformar profundamente la JEP.

Yo no estoy en contra de la paz, son un defensor de la paz, pero tengo perfectamente claro que ni la guerrilla perdió la guerra como para que se pudran en la cárcel, pero tampoco la ganaron como para que les entreguemos todo.

360: ¿Qué espera del próximo presidente?

A.E.: De lo que estoy seguro es que votaré por el candidato que sea la antítesis de las ideas socialistas, izquierdistas y comunistas. Debe ser un hombre o una mujer que tenga claro que la seguridad, una economía fuerte, un campo desarrollado y una fuerza pública llena de moral y valor, son necesarias para salvaguardar la República.

360: ¿Cómo enseñarles a las personas a que respeten la ley?

A.E.: La clave está en aplicar el imperio de ley, que sea para todos por igual. Aquel que delinque y viole la ley, caiga sobre él todo el peso. Un castigo efectivo es el mejor mensaje para la sociedad.