Velasco había asesinado a otra mujer de 22 puñaladas

Fuente: www.elheraldo.co | 05 de Junio de 2012

Por José Granados Fernández

Además de procurar que se aplique la mayor condena contra Javier Velasco Valenzuela, capturado en Bogotá como sospechoso de la violación y muerte de Rosa Elvira Cely, el abogado Abelardo De la Espriella intenta establecer si hubo irregularidades en otros procesos contra este sujeto, que hoy tiene conmocionado al país: uno por homicidio y tres por abuso sexual, incluidas dos menores de edad.

Por qué estaba libre si había asesinado de 22 puñaladas a Dismilia Ochoa, el mismo día que la conoció y se fue a beber con ella, y si en su contra, desde el pasado 3 de mayo, había una orden de captura por la violación callejera de otra mujer, además de que lo investigan por el abuso sexual de dos hijastras, de 4 y 10 años, son las preguntas que hoy surgen sobre el imputado.

En diálogo con EL HERALDO, desde la capital del país, el jurista dijo que su propósito es establecer si Velasco, quien se autodescribe como “un hombre malo”, se benefició de un informe de Medicina Legal, expedido por un falso psiquiatra que allí laboró.

“Lo más probable es que este despreciable sujeto haya usado un dictamen de Medicina Legal que lo declaraba inimputable, pero no hay que olvidar que en Medicina Legal había un cartel de médicos falsos, de impostores, sobre todo en la parte psiquiatría”, enfatizó.

Las sospechas de De la Espriella concuerdan con la afirmación de Olmos Velasco, hermano de quien ya se conoce como El monstruo del Parque Nacional, quien dijo ayer que el 3 de junio de 2002 el capturado mató a Ochoa, pero solo pagó 15 meses de cárcel porque fue declarado inimputable.

El abogado representante de la familia Cely sostiene, así mismo, que Javier Velasco no pudo actuar solo y exige que las pesquisas judiciales para esclarecer el crimen de Rosa Elvira avancen para determinar qué responsabilidad le cabe en el execrable caso a Esmer Mauricio Ariza, sospechoso que rindió versión ante la Fiscalía luego de saber que era buscado por las autoridades.

“Rosa Elvira era una mujer fuerte y las torturas a las que fue sometida, que ella contó cuando la hallaron en el Parque Nacional, me hacen pensar que en esta monstruosidad hubo un cómplice, por lo menos”, sostiene el jurista.

Reiteró que investigará si hubo fallas en el servicio porque Velasco andaba libre pese a la orden de captura reciente y si el colegio Manuela Beltrán faltó a sus controles.

Al igual que De la Espriella, la Secretaría de Salud de Bogotá anunció que ordenó investigar posible anomalías en la atención médica a la víctima.